Cómo saber si tu web es realmente tuya
Seis comprobaciones para saber si controlas tu dominio, tu hosting y tus archivos, y qué hacer si quien hizo tu web ya no responde.
Muchas empresas descubren que su web no es suya el día que quieren cambiar algo. La agencia ya no contesta, el freelance cambió de trabajo o la cuota mensual sube y no hay forma de irse sin perderlo todo. La web funciona, pero no tienes las llaves.
La buena noticia es que puedes comprobarlo hoy, sin conocimientos técnicos. Estas seis comprobaciones te ayudan a saber dónde estás.
Seis comprobaciones
- El dominio está a tu nombre. Busca tu dominio en un servicio de consulta de titularidad o pregunta al registrador. El titular debe ser tu empresa o tú, no la agencia. Ten también el acceso a la cuenta del registrador y comprueba cuándo caduca.
- Tienes acceso al hosting. Un usuario propio en el panel donde está alojada la web. Si solo la agencia puede entrar, dependes de ella para todo.
- Tienes acceso de administrador a la web. Si usas un gestor de contenidos, tu usuario debe ser administrador, no solo editor.
- Puedes descargar los archivos. Pide una copia completa: archivos y base de datos si la hay. Si nadie te la puede dar, otro desarrollador tampoco podrá continuar el trabajo.
- El correo no depende de terceros. Si tu correo profesional va con el mismo dominio, comprueba quién gestiona esa cuenta y cómo se configura.
- Las cuentas de Google son tuyas. Tu perfil de empresa en Google, Search Console y Analytics deben estar a nombre de tu empresa, con la agencia como usuario invitado, no al revés.
Qué hacer si quien hizo tu web ya no responde
Primero, reúne lo que tengas: facturas, correos con datos de acceso y el nombre del registrador. Con la factura y los datos de tu empresa, muchos registradores te ayudan a recuperar el control de un dominio que está a tu nombre.
Si el dominio está a nombre de otra persona, la situación es más delicada y conviene pedir asesoramiento antes de actuar. No borres nada y no cambies el dominio de sitio sin tener una copia de la web.
Si la web es sencilla, a veces sale más rápido y más barato reconstruirla limpia sobre un diseño nuevo que intentar rescatar un sistema que nadie entiende.
Cómo evitarlo la próxima vez
Antes de encargar una web, pide por escrito tres cosas: qué incluye el precio, qué depende de ti y qué no está incluido. Y añade una cuarta: qué recibes al final. La respuesta correcta es sencilla: el dominio a tu nombre y todos los archivos.
En neptox entregamos los archivos de cada web que hacemos. Nuestra web de una página cuesta €199 en un pago único, con tu logo, tus textos y tus fotos, y si prefieres hacerlo tú, nuestras plantillas cuestan €19 y son un archivo que guardas tú.